EQUIDAD DE GENERO Y LIBERTAD

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REFLEXION SABATINA 

Ayer estuve charlando con una escritora que aborda el tema de la mujer en la sociedad contemporánea en su obra literaria, sobre todo de la mujer latinoamericana, me gustaría compartirles una reflexión a la que llegué luego de esta profunda y sentida conversación.  

Comenzamos hablando sobre el tema del aborto, tan polémico hoy en día. Esta discusión sobre “abrirle” a la mujer la posibilidad de tomar sus propias decisiones. Cuando una mujer se topa con la situación de tener que decidir si aborta o no, pasan muchas cosas antes de llegar ahí, esas cosas son las que en conjunto todas las mujeres (y mejor si los hombres se suman) como un colectivo sería  aconsejable que trabajáramos para salir de la cárcel donde estamos socialmente.

Lo que hay que discutir y arreglar no es el tema del aborto solamente, ES el tema que está DETRÁS de eso, y detrás de la violencia intrafamiliar, de la prostitución de niñas, de la trata de blancas, de los asesinatos a mujeres, de los asesinatos y vejaciones a las personas que tienen preferencias sexuales diferentes a la heterosexual, etc. Es decir, analizar las razones, las causas, la estructura sobre la que se sostienen los discursos que argumentan a favor o en contra de estos temas sociales tan delicados. 

La mujer está inmersa en una sociedad que no sólo la coloca en una situación de vulnerabilidad sino que históricamente por su condición subordinada al hombre ya tiene perdidas algunas condiciones necesarias para tomar una decisión sobre su cuerpo y sobre lo que quiere en su vida. ¿Tomar una decisión así en este contexto de vulnerabilidad y dominación masculina es REALMENTE tomar una decisión? 

Vivimos en una especie de fragmentación las mujeres, enfrentándonos a un mundo socialmente masculino que no entiende (porque no le conviene entender) que nosotras somos diferentes y nos obliga a meternos en compartimientos sociales que están hechos sólo para hombres, es como si quisieras meter un triángulo en un agujero que tiene forma circular. Esos modelos laborales, sociales, morales, han sido creados para hombres y por hombres, y no sólo se nos hace pensar que entrando a ellos seremos ¿iguales? a los hombres, cosa realmente falsa. Aunque trates de entrar querida nunca será tu mundo, ese no es tu mundo.  En este afán por “encajar” las mujeres vivimos en un estado de ansiedad muy fuerte, queremos ser buenas madres, excelentes profesionales, queremos ser reconocidas en lo que somos, y finalmente esta lucha interna siempre termina en la frustración porque no es nuestro lugar ese, no está pensado para nosotras (de hecho, un mundo inequitativo tampoco está bien ni siquiera para los hombres). 

¿Qué sucede? Resulta que las mujeres nos volvemos agresivas, competitivas, tenemos que “parecer” hombres en los medios laborales y además cargar solas con la responsabilidad de los hijos, su educación, y además también prepararnos, estudiar, esperar ascensos y luchar por ellos, en fin, se nos hace la vida una eterna lucha sin recompensas de ningún tipo. Sin contar con que este paradigma o modelo hace que las mujeres en vez de apoyarnos entre nosotras nos volvamos unas harpías contra las mismas mujeres, nos separamos unas de otras en medio de esta guerra absurda entre los dos géneros. 

¿Por qué tenemos que ser como hombres para encajar en una sociedad? No somos hombres, SOMOS MUJERES. El tema fundamental es que los espacios en los cuales la mujer debería ser respetada nunca se dan, y el rol social nuestro –que tiene su propia dinámica- no es legitimado sino que se le aplasta y se le obliga a moldearse para caber en lo que los hombres y esta sociedad patriarcal dicta, en ese molde que permite que los hombres estén cómodos y se sientan tranquilos (a veces, porque para la mayoría son certezas falsas). 

Para empezar ni siquiera tenemos un lenguaje que pueda expresar realmente lo que sentimos, hasta las palabras que existen han sido “masculinizadas” y nuestros mundo emocional femenino se queda MUDO, sin palabras para expresar lo que significa por ejemplo abortar o no hacerlo o tener que cargar con un hijo que no deseas o tenerlo y sentirte abrumada por ¡tanto tanto cansancio! En ambos casos, si lo tienes y si no lo tienes al hijo, quedas SIN PALABRAS, y a veces sientes que fuiste arrastrada a eso que no decidiste y sí, pues sí, quien puede decidir algo cuando carga encima una historia de vida (y de sociedad) donde no has aprendido a decidir por ti misma, a sentirte capaz, fuerte, independiente de un hombre X. 

Algunas tienen hijos para asegurar que un hombre las defienda, las proteja y sentirse seguras, otras dicen sí YO decidí abortar, fue decisión mía… pero en su casa a solas y llorando saben que ESO les dolió. Hay algo oscuro atrás de todo esto, algo no resuelto y no se trata de abortar o no, se trata de LA LIBERTAD DE LAS MUJERES, LA VERDADERA LIBERTAD DE SER MUJER COMO QUERAMOS SERLO.  

Porque nuestras emociones y sentimientos no DEBEN ser apagados al contrario hay que expresarse, decir, si ME DUELE, TE DUELE, por qué decir que no te duele para apoyar este asunto de mujeres con capacidad para decidir lo que hace es dejarte un hueco en alma que sólo baja más tu autoestima. La forma en que vivimos no nos has dado las herramientas para decidir, tenemos que aprenderlas: EMPODERARNOS, APRENDER A TENER PODER SOBRE NUESTRA VIDA.

Es un paso grande éste, de re-aprender a comunicarnos hombres y mujeres, aprender a decir qué sentimos realmente por dentro y no desde las “pantomimas” sociales ya aprendidas. Ya no digamos “mujeres con capacidad de decidir”, digamos “humanos con capacidad de decidir”, eso queremos y necesitamos construir.

Las leyes están bien, es bueno que se aprueben, pero no sólo es eso.  Es algo más delicado, creo que en el fondo el dolor es más antiguo (histórico), y por eso tratamos de ser FUERTES a pesar de todo y decir NO ME DUELE, NO ME IMPORTA, YO SOY FUERTE, NO ME SIENTO SOLA, YO PUEDO SACAR A MI HIJO ADELANTE YO SOLA, ETC, ETC, ETC.  

Pero quien puede decidir algo así cuando tienes 15 años, tus padres te van a botar de la casa, el padre de tu hijo huyó y estás a la mitad de los estudios y además no tienes trabajo… ¿Cómo decides algo en esas condiciones? ¿Es realmente una decisión LIBRE? Y no es sólo un tema de mujeres adolescentes que se embarazan OJO, estos dilemas femeninos se presentan a TODAS las edades. 

Esa angustia que sientes, ese NO SE QUÉ que te carcome por dentro, es todo el esfuerzo que haces en parecer “hombre” o en meterte dentro del rol de mujer subordinada que dicta la sociedad o el de mujer moderna e independiente que también te dictan como si fuera una receta… cuando en el fondo TU ALMA TE PIDE SER LIBRE. Es como si tuviéramos dos personalidades las mujeres, una que es LA VERDADERA, y otra que has construido para PODER SOBREVIVIR. Pues hay otra opción: VIVIR, ES LA OTRA OPCIÓN.  

Ya no podemos las mujeres sólo conformarnos con SOBREVIVIR, DESEAMOS VIVIR, lo merecemos y es nuestro derecho. Ha llegado el momento de crear espacios de reflexión (o fortalecer los que afortunadamente YA se están dando) sobre lo que nos pasa como mujeres en este mundo moderno y con una marcada inequidad de género.  

No se trata de ser iguales a los hombres se trata de EQUIDAD que es un concepto diferente. NO IGUALDAD, PORQUE NO SOMOS IGUALES HOMBRES Y MUJERES AFORTUNADAMENTE PARA LA HUMANIDAD, NO SOMOS IGUALES. SOMOS MUJERES Y ELLOS HOMBRES: SOMOS DIFERENTES. 

Es definitivamente el camino, LA REFLEXIÓN GRUPAL, crear nuestro propio idioma femenino, una forma de comunicarnos que sea SENSIBLE a nuestra naturaleza a lo que queremos comunicar y a lo que nos pasa. Para cambiar el mundo, PRIMERO HAY QUE CAMBIAR POR DENTRO, trabajar por dentro las mujeres, unirnos en equipos de reflexión, una vez sanada la herida, se podrá hacer algo a nivel social, a nivel mundial, algo MÁS GRANDE.  

PARA PODER CONSEGUIRLO PRIMERO HAY QUE SER LIBRE POR DENTRO, MUJER.

Bien le vendría a LOS HOMBRES repensar también su posición en el mundo, ya que los tiempos han cambiado y el hombre ahora también carga y le pesan los paradigmas que su género en ayuda de las mujeres (la sociedad patrialcal como un TODO) contruyó para que nos relacionaramos los dos géneros.

Pregunto, señor HOMBRE… ¿no ha sentido feo cuando otros lo hacen menos y lo desprecian porque su mujer trabaja, sale con sus amigas, porque usted no le pega o la insulta, cuando le respeta su espacio para decir lo que piensa, y ser ELLA misma, cuando con gusto cuida de sus hijos y HOMBRES Y MUJERES POR IGUAL lo rechazan por cambiarles el pañal?

¿A dónde nos llevará todo esto?

¿No es necesario una reflexión que vaya más allá de los convencionalismos legales y de los partidos políticos?

¿Y la sociedad civil… qué hace HOY?

Los espacios en la NUEVA TIERRA, esa que NOS URGE, son de todos, hombres y mujeres LIBRES.

तइका रमे

7 comments

  1. gotita de agua

    Realmente este blog me ha puesto a reflexionar, y si, nuestras vidas duelen al querer ser algo que no somos. Es una situación que cansa.

  2. Yunuen

    Gracias por enriquecernos el alma, con reflexiones que cuestionan y hacen salir de la rutina, de lo “normal” para llevarnos a la verdad del alma.

  3. TAIKA RAMÉ

    Hola Agua y Ale
    No había visto sus comentarios hasta hoy. A veces los blogs hacen cyerhurtos.
    Sí la diferencia garrafal entre lo que uno desea y lo que la sociedad y las demás personas dicen que tienes que desear, ser, hacer y demás. El deber ser, efectivamente.
    Es importante reflexionar sobre la equidad de género, me da gusto que me hayan dejado comentarios, gracias.
    Les mando un abrazo,
    T.R.

  4. agua

    es un comentario tan real
    creo q el gran problema es q hoy en dia
    ntras las mujeres tenemos q ser dos o mas mujeres a la vez
    la q la sociedad quiere, en la q te has convertido y la q realmente quieres ser.
    estos problemas no son nuevos son la bola de nieve q se formo a trves de los años y ahora nos alcanzo como una avalancha. el bendito ser y deber ser….

¿Tú qué opinas?